Entendemos por proyecto “un pensamiento de ejecutar algo” (RAE) o  idea de una cosa que se piensa hacer y para la que se establece una planificación y conjunto de medios necesarios para llevarlo a cabo. En educación, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) es una estrategia pedagógica integral (Maldonado, 2008) que parte de una idea central o tema a modo de pregunta motivadora, que enlaza una secuencia de trabajo y completa el desarrollo de competencias básicas y estrategias de pensamiento superiores de la Taxonomía de Bloom (analizar, evaluar, crear).

Esta estrategia de enseñanza-aprendizaje forma parte del ámbito del aprendizaje activo y permite a los alumnos adquirir competencias mediante la elaboración de un proyecto que da respuesta a retos de la vida real.  Se caracteriza por:

  • Construir un aprendizaje significativo dentro de un marco curricular definido y con un proceso auténtico y real. Pretende enseñar contenido relevante para el alumno  a través de entrelazar la parte teórica y la práctica.
  • Permite aprender contenidos curriculares y poner en práctica competencias claves, atendiendo a los diferentes estilos y ritmos de aprendizaje.
  • Fomentar el trabajo cooperativo, creativo y abierto.
  • Requiere pensamiento crítico, resolución de problemas, trabajo en equipo y autonomía personal y grupal, así como uso de TIC (Trujillo, 2015)
  • La investigación es parte imprescindible del aprendizaje.
  • Necesita de toma de decisiones por parte del alumno.
  • Fomenta la autorregulación del aprendizaje ya que permite reflexionar y evaluar el proceso que va siguiendo.
  • Desarrolla y crea un producto concreto, algo tangible como resultado del proyecto.
  • Permite la difusión de los resultados como proceso de aprendizaje.

Dentro del rol de guía, “el docente actúa como facilitador de recursos, a fin de poner a disposición de los alumnos materiales y orientaciones que les ayuden a realizar sus investigaciones” (Carsales, Carrillo y Redondo, 2017, p. 203). Podemos distinguir tres fases en el desarrollo del Aprendizaje Basado en Proyectos:

Fase 1. Se trabaja la planificación del proyecto. Planteamos los objetivos de aprendizaje, unos contenidos a trabajar y las competencias que se van a desarrollar. En esta fase, se plantea la pregunta inicial de la que parte el proyecto, que motive y haga interesarse el tema. Esta pregunta abre paso al esto de fases. Se plantean las actividades de inicio, investigación y cierre que se trabajarán en la siguiente fase.

Fase 2. Es la fase de elaboración del proyecto. Está pensada para trabajar de manera cooperativa, previa definición de roles y con intención de crear un producto final. Es necesario definir el propósito de elaboración del producto. El proyecto conecta los contenidos didácticos con la realidad, generando curiosidad por trabajar el contenido. El trabajo de investigación por grupos trata de buscar información y organizarla. En esta fase se trabajar la reflexión del tema de investigación y se revisa el producto final.

Fase 3. Evaluación del proyecto.  Se valora el proceso, el producto y la reflexión sobre el propio aprendizaje. A la hora de evaluar los proyectos podemos utilizar herramientas como los diarios de aprendizaje, rúbricas y portafolios. Consejos para evaluar el ABP


Aprendizaje basado en proyectos

Referencias bibliográficas.
Carsales, A., Carrillo, M. E., y Redondo, A. M. (2017). ABP y Tecnología en Educación Infantil. Píxel-Bit. Revista de Medios y Educación, (50), 201-210.
Maldonado Pérez, M. (2008). Aprendizaje basado en proyectos colaborativos. Una experiencia en educación superior Laurus. Revista de Educación, 14(28), pp. 158-180 Universidad Pedagógica Experimental Libertador.
Trujillo, F. (2015). Aprendizaje basado en proyectos. Infantil, Primaria y Secundaria. Ministerio de Educación.